La Meseta (Jura) de Cracovia-Częstochowa

La Meseta (Jura) de Cracovia-Częstochowa

bujne drzewa po dwóch stronach, w środkowej części zamek z charakterystyczną skałą w kształcie maczugi

La historia escrita en muros de castillos

Los elementos del paisaje de la Meseta de Cracovia-Częstochowa crean una composición ideal. En la parte de esta región en Małopolska abundan las cuevas, los valles verdes, los elevados montes, las rocas calizas y los límpidos manantiales cársticos. Aún más, desde Błędów hasta el municipio de Klucze se extiende el único desierto de Polonia, conocido como el Desierto de Błędów. Sin embargo, la Meseta es conocida principalmente debido a su larga y rica historia, que nos recuerdan, entre otros, espléndidos castillos, que une la ruta de los Nidos de Águila, e iglesias de madera. En sus muros pueden escucharse los ecos de tiempos pasados. Basta con mencionar las ruinas del castillo de Ojców, restos de una fortaleza levantada en el siglo XIV, o el edificio de la misma época en Rabsztyn. Son obras de la arquitectura medieval que han presenciado no pocas batallas. Por suerte, a pesar del paso de los años, todavía muchas personas cultivan las tradiciones de la Edad Media, ejemplo de lo cual son las exhibiciones de combates de caballería organizadas en el castillo de Rabsztyn, Korzkiew y Juromania, la Fiesta de la Meseta de Cracovia-Częstochowa.

La perla de la región es el Parque Nacional de Ojców (el parque nacional más pequeño de Polonia), cuya historia se remonta al año 1956. Su orgullo son unas formaciones rocosas únicas con nombres intrigantes: la Clava de Hércules, cerca del castillo de Pieskowa Skała y la Aguja de Diotima. No lejos encontramos también cuevas, de las cuales gozan de un mayor interés la Gruta Łokietka y la Cueva Ciemna. La última de ellas pertenece al grupo de los más valiosos yacimientos arqueológicos en tierras polacas: ¡en ella se encontraron huellas de presencia humana que proceden de hace 115 000 años!

Al visitar las grutas del Parque Nacional de Ojców tenemos la posibilidad de conocer a sus inquilinos permanentes. ¡Viven aquí hasta 15 de las 21 especies de murciélagos conocidas en Polonia! No debe extrañar que precisamente ellos sean el símbolo del Parque, ocupando un lugar de honor en su logotipo. Además de murciélagos, en el Parque Nacional de Ojców viven numerosos animales interesantes, por ejemplo, las mariposas Colias myrmidone y manto violeta, las aves aguilucho pálido y aguilucho cenizo o la cigüeña negra. El Parque Nacional de Ojców está sujeto a protección en el marco de la red Natura 2000.

La Meseta: un país lleno de valles, cuevas y rocas   

El viaje por la Meseta de Cracovia-Częstochowa puede comenzarse en Cracovia. En la antigua capital de Polonia fascina a los turistas desde hace siglos el monumental Wawel, uno de los más importantes monumentos de nuestro país. El castillo es también el primer punto de la Ruta de los Nidos de Águila, por donde comenzaremos nuestra narración. El nombre de la famosa ruta tiene un origen extraordinariamente interesante. ¡Las fortalezas y castillos de la Meseta se levantaban en elevadas rocas que llegaban incluso a los 30 metros de altura! Existen numerosas leyendas relacionadas con la Ruta de los Nidos de Águila, que enriquecen la historia de esta región. Al propio paisaje le aporta colorido el encantador Valle del Prądnik: lo veremos al salir de Cracovia en dirección a Korzkiew, Ojców y Sułoszowa. En estas localidades se encuentran las siguientes paradas de la Ruta de los Nidos de Águila: ruinas de castillos y fortalezas que recuerdan los tiempos de la Edad Media.

Si abandonamos el Parque Nacional de Ojców y nos dirigimos hacia el oeste llegamos a los Valles de Cracovia. En uno de ellos, el Valle del Będkówka, se encuentra la Cueva del Murciélago y en ella puntas de flecha de sílex y lanzas fabricadas por los primeros humanos de la especie Homo sapiens. Recomendamos visitar este lugar a los aficionados a la historia y la geología, además de... al cine polaco. Se grabaron aquí escenas de «A sangre y fuego». También encontramos cuevas interesantes en el Valle del Kluczwoda: la del Mamut (Wierzchowska Dolna) y Wierzchowska Górna. Para los espeleólogos experimentados son una atracción especial, por ejemplo, las cuevas Januszkowa Szczelina, una de las más profundas de la Meseta, situada cerca de Olkusz, la Cueva Gorenicka o la Cueva Mąciwody en la localidad de Klucze, la entrada a la cual se encuentra en... un pozo.

Sobre las cuevas de la Meseta puede escribirse mucho, solo en el Parque Nacional de Ojców hay más de 500. A unos 10-20 km de Olkusz encontramos las reservas de la naturaleza Pazurek y Michałowiec. En las cercanías también se encuentran el Valle Wodąca y el Valle del Sztoła. 

«Nidos de águila» e iglesias de madera, es decir, algunas palabras sobre monumentos

Aunque los años pasan inexorablemente, en la Meseta de Cracovia-Częstochowa encontramos edificios en los que el tiempo se ha detenido. Son castillos que recuerdan la época de Casimiro el Grande, modestas iglesias de madera «resistentes» a las adversas condiciones históricas y meteorológicas. También merece la pena añadir las ruinas de los castillos en Rudno (castillo Tenczyn) y Bydlin. La ruta nos lleva también a la Casa señorial de la antigua Polonia en Krzykawka. Este encantador edificio nobiliario fue posiblemente levantado antes del año 1724. También se construyó una encantadora residencia en la pequeña Bolesław, que actualmente alberga el Centro de la Cultura Maria Płonowska. Merece también la pena visitar las menos conocidas ciudades medievales de Stary Olkusz y Krzykawka.

Con los imponentes edificios defensivos y las ricas residencias de la Meseta contrastan las pequeñas iglesias de madera, que veremos al seguir la Ruta de la Arquitectura de Madera. En su mapa encontramos, entre otras, la iglesia de San Marcos de Rodaki, la iglesia de los Santos Nicolás y Lorenzo de Dłużec, la capilla de San José de Ojców (Capilla «en el agua»). La primera de ellas es única, ya que apareció en el año 1601 y ha sobrevivido sin grandes cambios hasta el día de hoy. En su interior veremos altares manieristas que proceden de entre los siglos XVI y XVII y una escultura tardogótica de San Nicolás de alrededor del año 1400. Mientras, la iglesia parroquial de Dłużec destaca por su torre, que inicialmente funcionaba como un campanario independiente. Tras entrar en el templo merece la pena prestar atención al altar lateral con una escultura de la Santísima Virgen María Entronizada, datada en el 4º cuarto del siglo XV. Siguiendo la ruta de los monumentos sagrados de madera no es posible olvidar la capilla de San José Artesano. Situada sobre las dos orillas del arroyo Prądnik y a los pies de las rocas llamadas Prałatki, es uno de los edificios más curiosos de la Meseta de Cracovia-Częstochowa. Con la capilla «en el agua» hay relacionada una interesante historia: según la tradición, el impulso para su construcción fue una orden de Nicolás II, que mandó levantar edificios sagrados en las tierras de Ojców. El resultado de la decisión del zar fue la idea de los habitantes de construir una capilla «en el agua» y de esta forma burlar la orden del soberano. 

A los interesados en la Ruta de la Arquitectura de Madera les recomendamos continuar la búsqueda. En Wolbrom nos espera la iglesia de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, en Paczółtowice la iglesia de la Visitación de la Santísima Virgen María, en Tenczynek la iglesia de Santa Catalina y el campanario junto a la iglesia, en Poręba Dzierżna el templo de San Martín, mientras que en Skała el campanario que se encuentra junto a la iglesia de albañilería de San Nicolás.

También despiertan interés los templos de albañilería, entre otros la Basílica de San Andrés Apóstol de Olkusz, el Santuario de Jaroszowiec, la Iglesia de San Nicolás de Gorenice, la Iglesia de Santa Catalina de Wolbrom o la Iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz de Strzegowa. Junto a ellos, debido a su interesante arquitectura o a su encantadora localización, merece la pena mencionar el Monasterio y el Museo de los Carmelitas Descalzos en Czerna, la Iglesia y la Ermita de la Beata Salomea de Grodzisk, así como la Iglesia y el cementerio de Chechło.

Museos, es decir, historia lejana y próxima

A la Meseta le gusta sorprender: son una prueba de esto lugares como la Capilla «en el agua» o el Museo Africanista de Bogdan Szczygieł y Bożena Szczygieł-Gruszyńska en Olkusz. En el edificio dedicado al arte y la cultura de África se encuentran objetos que ayudan a conocer la historia de este continente. Gracias a las colecciones de figuras como Bodgan Szczygieł, Bożena Szczygieł-Gruszyńska, Anna Kubarska y Leon Kubarski aprenderemos cómo transcurría la vida cotidiana de las tribus de África Occidental y Central. En el museo de Olkusz veremos, por ejemplo, instrumentos musicales que tocaban con cariño, y siguen tocando, las gentes de esta parte del mundo. Tambores rituales cuidadosamente tallados, matracas o un laúd nos convencerán de que África es una tierra de sublimes sonidos y excepcionales artistas. Además de instrumentos, en el Museo Africanista veremos, por ejemplo, máscaras utilizadas por las poblaciones locales durante las ceremonias importantes, o una amplia colección de pintura del África Negra. A los apasionados por las culturas africanas les recomendamos también visitar el Museo Misionero (Casa del Peregrino) en Czerna. Esta institución documenta los 44 años de servicio de los carmelitas descalzos en Burundi y Ruanda. En el Museo Misionero encontramos objetos relacionados con la vida cotidiana de los habitantes de África.

Al visitar la Cabaña de Kocjan en Rabsztyn volveremos a Polonia y a nuestra cultura nativa. En esta casa, construida en Olkusz en el año 1862, nació y vivió Antoni Kocjan, constructor de planeadores y jefe del espionaje aéreo de ZWZ/AK (Unión para la Lucha Armada/Ejército Nacional), que descubrió los secretos de las armas alemanas V1 y V2. En los primeros años del siglo XXI el edificio fue desmontado y trasladado: hoy se encuentra a los pies del castillo de Rabsztyn. Actualmente la Cabaña de Kocjan desempeña la función de pequeño museo al aire libre, donde encontramos elementos del equipamiento de una casa de campo y muchos recuerdos y fotografías de hace más de 70 años. Una temática algo diferente trata el Museo de la Obra de Władysław Wołkowski con sede en la Casa señorial de la familia Machnicki en Olkusz. En la institución se encuentran trabajos del valorado artista plástico, que le tomó el gusto a los materiales naturales, como el mimbre, la caña, la cuerda, el lino o la varilla de hierro. Gracias a una visita a esta institución sabréis por qué Wołkowski fue llamado el autor de la «Concepción de la Vivienda Poética» y el «Miguel Ángel del Mimbre». Aún más, ¡puede que vosotros mismos os inspiréis con sus ideas!

Conoceremos la historia de Olkusz y los alrededores gracias a las colecciones del Museo de la Extinción de Incendios de la Región de Olkusz y el Museo Regional de la Asociación Polaca de Turismo y Estudios Regionales en Olkusz. En el contexto de la historia de la región también merecen la atención: la Colección de Minerales de la Región de Olkusz y  Fósiles de la Meseta de Cracovia-Częstochowa, el Museo de Pieskowa Skała, la Mina de Conocimientos sobre el Zinc en Bukowno y el Museo de los Carmelitas en Czerna.
El hecho de que la Meseta es ante todo una de las regiones más pintorescas de Polonia nos lo recuerda la Exposición Natural del Parque Nacional de Ojców en esta localidad. Gracias a la proyección de películas 3D conoceremos la extraordinaria historia de la formación del Valle del Prądnik. Veremos además numerosos objetos geológicos y paleontológicos de la región del parque y visitaremos la reconstrucción del interior de una cueva.

Si nos dirigimos hacia la frontera norte de la parte de la Meseta en Małopolska nos acercamos ya a Olkusz. Es una de las más antiguas ciudades mineras de Polonia, en la que ya en el siglo XIII se explotaban menas de plomo y plata. Si habéis paseado alguna vez por las calles de Olkusz puede que hayáis entrado en la Ruta de Plata de los Mineros de Olkusz. Su parte principal la forman figuras realizadas en bronce de mineros de Olkusz, situadas en pedestales de conglomerado rojo de Parczew. La ruta puede visitarse utilizando una audioguía gratuita. Olkusz, a pesar de la abundancia de plata, tuvo que esperar aún varios siglos a sus años de esplendor. El punto de inflexión tuvo lugar en el siglo XIX, cuando en el poblado se desarrolló la minería de menas de zinc y plomo. Hoy, al pasear por las callejuelas de la ciudad vemos, por ejemplo, una torre, murallas, casas de vecinos históricas en la Plaza del Mercado o la Basílica de San Andrés (merece la pena visitar el interior de la iglesia, ya que esconde el órgano más antiguo de Polonia y un políptico). Puede que lleguéis también al Cementerio Viejo de comienzos del siglo XIX (donde descansa el coronel Francesco Nullo, que murió luchando por la libertad de Polonia durante el Levantamiento de Enero), el cementerio judío o el cementerio militar. En Skała, Bydlin, Cieplice y Kaliś encontraremos vestigios de la Gran Guerra en la ruta del Frente Oriental de la Primera Guerra Mundial.

Descanso activo cerca de la naturaleza

La Meseta de Cracovia-Częstochowa es recomendable, no sin motivo, para los aficionados al descanso activo. El turismo a pie, en bicicleta y a caballo, así como la escalada, el golf y las carreras son propuestas entre las que todo el mundo encontrará algo que le interese. El carácter único de la Meseta reside en las oportunidades que ofrece a los aficionados a la escalada de rocas. Bellísimos valles (del Bolechówka, del Kobylanka, del Będkówka, del Kluczwoda, del Szklarka, Wodąca) así como rocas aisladas (por ejemplo, Pazurek II y Januszkowa Góra) diseminados por todo el territorio de la Meseta ofrecen miles de vías de escalada de distinta dificultad y longitud. 

También tenemos buenas noticias para los aficionados a los largos paseos y las excursiones en bicicleta. A los primeros les recomendamos ante todo el tramo de la Ruta de los Nidos de Águila en Małopolska. Estamos convencidos de que a los paseantes también les gustará la Ruta de las Fortalezas de la Meseta, cuya parte en Małopolska va de Rudawa a Podzamcze. Mientras tanto, a los ciclistas les recomendamos elegir la ruta roja Cracovia-Ogrodzieniec, que cruza la Meseta de sur a norte y permite ver los castillos más interesantes de esta región. A los que buscan eventos ciclistas les recomendamos las Carreras Familiares por las Rutas Ciclistas de Olkusz. ¡Sin embargo, eso no es todo lo que la Meseta tiene que ofrecer a los ciclistas! A los ávidos de ideas les proponemos conocer el mapa de rutas turísticas en la página Rutas Turísticas de Małopolska y estudiar el portal http://olkuskieszlaki.olkusz.eu/.

¿Te gusta montar a caballo? ¿O puede que prefieras correr? También encontrarás aquí tu lugar. En la granja de cría de caballos hutsules en Rudawa-Nielepice comienza la Ruta Ecuestre a través de la Meseta, que lleva, entre otros lugares, por el Desierto de Błędów. En los casi 33 km2 de terreno arenoso también pueden descargar energías los corredores. Precisamente pensando en ellos se celebra aquí cada año la competición «Carrera del Héroe». La fiesta de los corredores es el Festival de Carrera de la Meseta: un nuevo evento deportivo cuyos organizadores nos proponen hasta 8 carreras a elegir, incluyendo distancias más cortas (10 km) y más largas (incluso 100 y 200 km). Otra propuesta es la Carrera por las Calles de Olkusz Decena de Plata, que ofrece una carrera de 10 o 5 km.

En los últimos años gozan de cada vez mayor popularidad los deportes urbanos del tipo skateboarding o bien las competiciones de patinetes o BMX. De esto saben perfectamente los organizadores de Silver Games, que se disputan en el Parque de Ocio y Paisajístico «Silver Park» en Olkusz. Han creado un evento único en su clase, que garantiza a los participantes unas experiencias inolvidables, además de conocer el pasado minero de Olkusz. «Silver Park» se creó en los terrenos de una antigua mina de calamina y una atracción adicional es el museo al aire libre de maquinaria minera. Cerca se encuentran los restos de la Galería Ponikowska del siglo XVI.

Tampoco es posible olvidar el campo de golf Kraków Valley Golf & Country Club y el remonte de esquí Kraków Valley. Estos dos placeres nos esperan en Paczółtowice, separada unos kilómetros de la famosa por la historia de sus balnearios Krzeszowice. Finalmente, merece la pena mencionar unas actividades que deleitarán a cualquier aficionado a los deportes acuáticos: los descensos del Białka y el Sztoła.

En el mundo de la tradición y la cultura locales

La Meseta es un lugar en el que el futuro está indisolublemente vinculado al pasado. Recuerdan el pasado, por ejemplo, la celebración del aniversario de las batallas de Krzywopłoty y Krzykawka, la Fiesta de la Plata en Olkusz o el Torneo de Caballería en Rabsztyn. En el descubrimiento de las huellas de los siglos pasados también desempeñan un papel importante las rutas históricas. Algunas de ellas, la Ruta de los Pueblos Medievales de Małopolska y la Ruta Románica, nos llevan a tiempos muy lejanos. Otras nos acercan la suerte de las gentes que vivieron en los siglos XIX y XX. Merece la pena conocer la oferta de la Ruta del Levantamiento de Enero de Małopolska y la Ruta del Frente Oriental de la Primera Guerra Mundial.

La Meseta es un lugar donde pueden experimentarse emociones artísticas. Esto es mérito, por ejemplo, de las Jornadas Internacionales de Música de Órgano de Olkusz y la Noche de los Museos en Olkusz. Ambos eventos garantizan unas increíbles experiencias, sacándonos de lo cotidiano y llevándonos a un mundo envuelto en misterio. 

Pueden experimentarse extraordinarias sensaciones del paladar siguiendo la Ruta del Vino de Małopolska y probando los platos locales. La Meseta de Cracovia-Częstochowa es la patria de manjares tales como: el pastel de queso de Jura, la trucha de Ojców o el pan de Jura. Los productos de Małopolska están inscritos en la Lista de Productos Tradicionales. Un plato típico de la Meseta son los prażonki de patata (un tipo de estofado). A aquellos a los que les interese la cultura local los animamos también a conocer productos locales de carácter algo diferente. A los interesados les esperan curiosidades en forma de... zapatillas de paja de maíz de Nawojowa Góra, productos de madera de Jerzmanowice o herrería artística de Przeginia y Żurada.

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