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Rogoźnik

Rogoźnik

Rogoża es la palabra polaca para espadaña – planta perenne, cuyos rizomas contienen mucho almidón y se utilizaban como materia prima para la producción de esteras, trenzas, cestas, etc., así como otros objetos, por ejemplo esteras utilizadas en la construcción. De esta palabra proviene el nombre del arroyo Wielki Rogoźnik, y del poblado situado a sus orillas – Rogoźnik. Rogoźnik está situado a la altura de aprox. 620-630 metros sobre el nivel del mar, en la cuenca de Nowy Targ-Orawa, y es un pueblo agrícola. Los campos de cultivo se extienden en el sur, desde los montes de piedra caliza que forman parte del cinturón de rocas de Pieniny, hasta las turberas en la frontera norteña del pueblo, formando estrechas cinturas dividas por caminos vecinales. Según la tradición los nombres de una parte de los campos provienen de los apodos, o apellidos de sus primeros propietarios (en el principio se establecieron aquí ocho familias); “Śmietańska, Hajnosia, Mrożkowa, Wieprzkowa, Komperdzia, Tylkowa, Kwakowa y Pankowa”. Los prados detrás del río se llaman Dolne y Górne Gronie, y en el norte están los campos Targanice, Za Starą Drogą (Detrás del Antiguo Camino), y Międzylasy (Entre bosques). Los terrenos húmedos al lado de las turberas (“Puścizna”), que hasta hace poco se explotaban como combustible, son drenados por el arroyo Czerwony Potok (que se une con el río Czarny Dunajec en Ludźmierz). La historia de Rogoźnik data del año 1234 cuando el príncipe Enrique el Barbudo donó Podhale al voivoda de Cracovia Teodor Gryfina. Unos años más tarde cedió estas tierras a los Cistercienses que trajo desde Jędrzejów a Ludźmierz, para que las administren. Los Cistercienses se trasladaron a Szczyrzyc, y como resultado de la confiscación de los bienes del monasterio el pueblo de nuevo se convirtió en un pueblo real. A pesar de que ya en el documento del príncipe de Cracovia de 1254 se encuentran los nombres de Rogoźnik Wielki y Rogoźnik Mniejszy, el pueblo fue denominado a menudo Ciche o Bystre. En el siglo XVII los terrenos pertenecientes a la alcaldía de Rogoźnik fueron arrendados por la familia Kwak, y según un grabado del año 1763, Rogoźnik pertenecía a la estarostía de Nowy Targ. En 1809 Rogoźnik pasó a manos privadas – después de la confiscación de los bienes del monasterio perteneció a la familia Homolacsow (familia de terratenientes de Hungría, que poseía también bienes en Zakopane y Kuźnice, y luego se trasladó a Balice cerca de Cracovia), luego el pueblo fue comprado por el judío Aron Mendel. En los años 1880-1931 más de 350 personas emigraron por razones económicas a los Estados Unidos, lo que disminuyó notablemente el número de los habitantes del pueblo. Un momento importante para la localidad fue la investigación geológica realizada en el año 1829 por Ludwik Zejszner, durante la cual se descubrieron ricos yacimientos de caliza que se podían explotar. La sociedad Dudziński (propietario de la residencia en Maniowy), Potoczek (abogado de Cracovia), Rajski (ex-alcalde de Nowy Targ) compró a Aron Mendel la roca Rogoża (el antiguo nombre de Skałka Rogoźnicka) y fundó la cantera. En el pueblo se construyó un enorme horno para quemar cal, cuya chimenea sigue siendo un elemento característico del paisaje de Rogoźnik. Hasta 1890 en Rogoźnik no hubo escuela. El primer maestro contratado por aquel entonces, Władysław Nalepka, impartía clases en una habitación alquilada a Wojciech Tylka, haciendo esfuerzos durante más de tres años para que se construya una escuela. Sin embargo, el pueblo no lo quería. En 1892 se compró un terreno destinado a la construcción, pero el mismo propietario se arrepintió de sacrificar el solar y precipitadamente construyó los cimientos en un lugar diferente (hasta los consagró él mismo sin esperar a un sacerdote) – como resultado la escuela fue construida encima de las fuentes, y hasta el final de su existencia en 1985 el edificio sufría problemas de moho (fue entonces cuando con el pretexto de otra renovación, el edificio quedó demolido y se construyó una nueva escuela). Los muros de la escuela fueron elevados en los años 1893-1894. Tras la consagración de la escuela celebrada el 1 de septiembre de 1894 por el padre Piotr Krawczyński, empezaron las clases y a pesar de tener que reparar y enlucir el edificio tres veces durante el invierno, al final el pueblo de Rogoźnik tenía una escuela. La escuela empezó a trabajar con mucha eficacia después de la recuperación de la independencia en 1918. Fue dirigida por la maestra Ludwika Romaniszyn, que organizaba la vida cultural del pueblo, así como colaboraba con la asociación juvenil y el equipo de los bomberos voluntarios del pueblo. Cuando la señora Romaniszyn se jubiló, la escuela volvió a decaer. En 1939 el maestro Szewczyk fue reclutado y nunca volvió a Rogoźnik, otra maestra tenía que huir de los alemanes.
La escuela. En 1942 la familia Tischner se mudó a Rogoźnik, donde el padre fue ofrecido el puesto del director de la escuela. Su nuevo piso, igual como en Raba, constaba de dos habitaciones. En Rogoźnik Tischner graduó de la escuela universal y la primera clase de gymnasium (estudiando en clases clandestinas – 1945). En Rogoźnik, igual como en Łopuszna, los Tischner también vivían en la escuela. La antigua escuela en que vivían se encontraba en el lugar de la escuela actual. El edificio de la escuela fue construido de piedra, a un lado se encontraba una larga y luminosa sala para las clases, y al otro lado el piso, constituido por dos habitaciones, cocina y despensa. En el tejado del edificio se encontraba una campanilla que “llamaba” a los niños a las clases. Después de que los alemanes se fueron de Rogoźnik, llegaron los rusos. La familia Tischner tenía que desalojar la escuela. Les ayudó la familia Kwak “Pabian”. Vivieron con ellos durante dos semanas. Luego pudieron volver a su piso en la escuela. Sin embargo, cuando los militares rusos de nuevo reclamaron el edificio de la escuela para sus necesidades, los Tischner tenían que volver a buscar otro piso. Stanisław Kwak “Wilkus” los acogió bajo su propio techo, a pesar de que ya vivían 10 personas en la casa. Los Tischner vivían en una habitación, pero esta situación no duró mucho tiempo. En la casa de Stanisław Kwak “Wilkus” se alojó un coronel ruso, así que todos los habitantes tenían que caber un una sola habitación. Vivían así unos dos meses. Después de que los rusos se fueron, los Tischner podían volver al devastado edificio de la escuela. Actualmente el profesor J. Tischner, nombrado patrono de la escuela en 2002, se convirtió en un ejemplo para sus estudiantes. Su modo de pensar sobre el hombre, la libertad y el mundo les ayuda a encontrar su camino a los niños y jóvenes que estudian entre sus muros.  

La ruta cultural “Siguiendo las huellas del padre Tischner en Podhale”

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